Cómo elegir quién te hace la página web: 12 preguntas

Para saber cómo elegir quién te hace la página web no alcanza con mirar el precio. Opciones hay: un conocido, un estudio que apareció al buscar “diseño web Montevideo”, una agencia que te escribió por Instagram. Lo difícil es comparar presupuestos que no se parecen.

Hay buenos diseñadores independientes, estudios y agencias. Los distingue cómo responden unas pocas preguntas sobre lo que queda a tu nombre, lo que se paga y lo que pasa si te querés ir.

Acá van las 12, con la respuesta que conviene escuchar en cada caso. Al final, cómo las respondemos nosotros.

Lo que queda a tu nombre

1. ¿A nombre de quién queda el dominio?

El dominio es tu dirección (tunegocio.uy). Si queda en la cuenta del proveedor, irte depende de él: en un .uy, el cambio de titular necesita la aprobación previa del titular actual (punto 13 del instructivo técnico de nic.uy).

Cómo verificarlo:

  • En un .uy: lo administra el Servicio Central de Informática de la Universidad de la República (SeCIU) en nic.uy, que da constancia de titularidad a quien la pida (punto 21). Además del titular hay contactos administrativo, técnico y de pago (punto 11); el administrativo puede modificar todos los datos menos la titularidad, gestionar el pago e iniciar la baja (punto 15). Los .com.uy van aparte: el SeCIU subdelegó su administración en Antel (punto 7).
  • En un .com: desde el 28 de enero de 2025, la fuente de referencia para los dominios genéricos es RDAP, que ICANN puso en lugar de WHOIS y se consulta en ICANN Lookup. Ves el registrador y el vencimiento, pero con la política de datos de registro vigente desde el 21 de agosto de 2025, el nombre, la calle y el teléfono del titular pueden aparecer ocultos.

La prueba que vale es entrar vos, con tu mail, a la cuenta donde está el dominio. Más en dominio .uy: cuánto sale y cómo registrarlo.

Buena señal: “Lo registramos con tu mail y te pasamos los accesos”. En un .uy, titular y contacto administrativo con tu correo, y el proveedor, si hace falta, como contacto técnico, que solo puede modificar los DNS.

2. ¿Quién paga y renueva el dominio y el hosting?

El dominio tiene fecha de vencimiento y hay que renovarlo. En el .uy, el mantenimiento se abona por adelantado y, sin renovación, la baja es automática (puntos 24 y 16). Si la renovación sale de la tarjeta del proveedor, un olvido suyo puede dejarte sin web.

Buena señal: te dicen cuánto cuesta cada renovación, cuándo vence y desde qué cuenta se paga, idealmente la tuya. Los gastos posteriores, en cuánto cuesta mantener una página web.

3. ¿Search Console, Analytics y la ficha de Google quedan a mi nombre?

En Search Console, el propietario agrega y quita usuarios; a un propietario verificado se lo saca quitando también su token. En Google Analytics, sumar o modificar usuarios exige el rol de administrador. El Perfil de Empresa admite varios propietarios, pero uno solo principal, y un administrador no puede agregar ni quitar usuarios ni eliminar el perfil.

Buena señal: todo se crea con una cuenta de Google del negocio y el proveedor entra con un permiso que le podés sacar. Más en la guía de Google Search Console.

4. ¿Qué pasa si mañana quiero cambiar de proveedor?

Con el dominio en tu cuenta, el cambio se resuelve tocando los DNS. Para pasar un .com a otro registrador, además, hace falta un código de autorización que da el registrador actual, según ICANN. Aparte van los archivos, las fotos y los accesos al hosting.

Buena señal: por escrito, que te entregan archivos y accesos sin costo de salida, y en qué plazo.

Lo que se paga

5. ¿Hay mensualidad? ¿Por qué?

Una cuota mensual tiene sentido cuando paga trabajo que se repite: actualizar un WordPress, publicar contenido nuevo, hacer cambios seguidos. Si la web casi no cambia, preguntá qué se hace cada mes, si hay permanencia mínima y qué pasa si dejás de pagar.

Buena señal: el detalle de las tareas por escrito y la posibilidad de cortar sin perder la web.

6. ¿El precio es cerrado? ¿Qué incluye y qué no?

Un “desde” sirve para orientarte; el presupuesto final tiene que tener un número. Pedí la lista de lo que entra (secciones, formulario, correo, ficha de Google) y de lo que queda afuera. Y preguntá si es con o sin IVA: según la DGI, en principio todos los bienes y servicios están gravados a la tasa básica del 22%, salvo los exonerados y los de tasa mínima. En un presupuesto de $U 20.000 + IVA, son $U 4.400 más.

Buena señal: un presupuesto escrito con el total, el IVA aclarado y lo que no incluye.

7. ¿Cuánto demora y cómo se paga?

“Unas semanas” no es una fecha. Preguntá también qué se espera de vos (muchas veces el plazo depende de que lleguen los textos y las fotos) y en cuántas partes se paga.

Buena señal: una fecha de entrega concreta al arrancar y pagos atados a etapas.

8. ¿Me dan factura?

Si contratás como empresa, pedí que el comprobante salga a su nombre. Para la DGI, la e-Factura documenta operaciones con contribuyentes identificados, y el e-Ticket, con consumidores finales.

Buena señal: la factura sale a nombre de tu empresa sin que tengas que insistir.

El trabajo y la web

9. ¿Cuántas rondas de cambios incluye?

“Cambios ilimitados” suena bien hasta que nadie sabe cuándo termina el proyecto. Conviene saber cuántas rondas de revisión hay, qué cuenta como cambio (un color, un texto) y qué ya es otro trabajo (una sección nueva).

Buena señal: el número de rondas y el precio de los cambios posteriores, por escrito.

10. ¿Quién escribe los textos y consigue las fotos?

Si los textos los ponés vos, preguntá en qué formato y para cuándo; si los escribe el proveedor, quién los aprueba. Las fotos, tuyas o de bancos de imágenes con licencia, nunca sacadas de otras webs.

Buena señal: te dicen exactamente qué tenés que mandar, o la redacción está incluida.

11. ¿La web cumple con la Ley 18.331?

Si tiene formulario, junta datos personales, y para la Ley 18.331 el responsable es quien decide sobre la finalidad, el contenido y el uso del tratamiento (art. 4, literal K): tu negocio. La ley pide informar antes para qué se usan los datos y quién es el responsable (art. 13), recoger datos adecuados y no excesivos (art. 7) y, salvo excepciones, contar con consentimiento (art. 9). Además, toda base de datos se inscribe ante la URCDP (art. 29), con un trámite en línea y sin costo.

Buena señal: la web sale con política de privacidad y el formulario pide solo lo necesario. Qué tiene que decir la política, en política de privacidad para tu web.

12. ¿Qué tecnología usan y qué voy a poder cambiar yo?

Un WordPress se edita desde un panel, pero hay que actualizarlo: su documentación oficial dice que siempre conviene tenerlo en la última versión. Un sitio estático no tiene plugins que actualizar, y los cambios suelen pasar por quien lo armó.

Buena señal: te dicen qué vas a poder cambiar vos (un precio, un horario, una foto) y cómo.

Señales de alerta

Si ves una, preguntá; si ves varias, pensalo dos veces.

  • “El dominio lo manejamos nosotros”, sin decirte a nombre de quién está ni darte acceso.
  • Promesas de primer puesto en Google. La guía de Google sobre SEO lo dice: “Nadie puede asegurarte el primer puesto en los resultados de Google”.
  • Ofertas que no pediste, con apuro o con un “informe de errores” de tu web: la misma guía aconseja desconfiar de las empresas de SEO que mandan correos no solicitados. Más casos en estafas por mail con tu dominio y tu web.
  • Todo de palabra. Sin nada escrito, cada uno se acuerda distinto.
  • Un costo de salida que no figuraba en el presupuesto para darte accesos, archivos o el dominio.

Cómo respondemos nosotros estas preguntas

Estas preguntas valen también para nosotros:

  • Dominio, web y cuentas: quedan a tu nombre. Si mañana querés seguir con otra persona, podés.
  • Dominio propio y hosting: incluidos en el plan, sin costo mensual.
  • Renovación del dominio: el primer año va incluido; desde el segundo se cobra en tu propia cuenta del registrador, al costo y sin recargo nuestro.
  • Mensualidad: no es obligatoria. El acompañamiento mensual es opcional y sin ataduras.
  • Precio: cerrado y publicado, + IVA, y se paga en dos partes.
  • Plazo: días, no meses, con fecha cerrada al arrancar.
  • Entrega: la web sale funcionando y te enseñamos a manejarla.

Qué plan calza para tu negocio

Web ($U 8.000 + IVA) alcanza si necesitás una página clara que diga quién sos, qué hacés y cómo contactarte, con dominio propio, formulario, botón de WhatsApp y alta en el buscador.

Presencia ($U 19.500 + IVA) suma varias secciones, ficha en Google Maps con link y QR para reseñas, WhatsApp Business con catálogo, correo con tu dominio y 15 días de publicaciones en Instagram. Tiene sentido si atendés público o tenés varios servicios para explicar.

Despegue ($U 30.000 + IVA) suma blog con SEO básico, Google Analytics, 30 días de contenido para Instagram y una sesión de estrategia con un mes de ajustes. Si no vas a escribir artículos ni mirar estadísticas, no lo necesitás. Los proyectos a medida arrancan en $U 50.000 + IVA.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si el dominio de mi web está a mi nombre?

Entrá vos, con tu mail y tu contraseña, a la cuenta donde está registrado: si no tenés acceso, no lo controlás. En un .uy, conviene que titular y contacto administrativo tengan tu correo, y el SeCIU da constancia de titularidad a quien la pida. En un .com, ICANN Lookup muestra el registrador y el vencimiento, aunque los datos del titular pueden aparecer ocultos.

¿Es normal pagar una mensualidad por la página web?

Es normal cuando hay trabajo todos los meses, como actualizar un WordPress y sus plugins o publicar contenido. Si la web casi no cambia, preguntá qué se hace cada mes por esa cuota y confirmá que podés dejar de pagar sin perder la web.

¿Qué tiene que decir el presupuesto o contrato de una página web?

El precio total con el IVA aclarado, qué incluye y qué no, la fecha de entrega, la forma de pago, las rondas de cambios y a nombre de quién quedan el dominio y las cuentas. Y qué te entregan si cambiás de proveedor.

¿Conviene un freelancer o una agencia de diseño web en Uruguay?

Los dos pueden funcionar bien: el tamaño no garantiza nada. Lo que conviene comparar es cómo responde cada uno a cuatro preguntas: a nombre de quién queda todo, qué incluye el precio, cuándo entrega y qué pasa si te querés ir.

Si querés hacernos estas mismas preguntas, mirá los planes publicados o escribinos por WhatsApp: te respondemos cada una antes de arrancar.